Así es César Jáuregui

REDACCIÓN: En las últimas semanas se le ha visto recorriendo colonias y reuniéndose con distintos sectores. Después de tantos años en el servicio público, ¿todavía necesita que le expliquen Chihuahua?

CÉSAR JÁUREGUI: Más que nunca. Una ciudad cambia todos los días y ninguna oficina te permite conocer por completo lo que está viviendo la gente. Yo no voy a una colonia a explicarles su realidad; voy a que me la expliquen quienes viven ahí. Los vecinos saben dónde falta alumbrado, qué calle es un problema, cuánto tiempo pierden en un traslado y qué asunto lleva años sin atenderse. Escuchar directamente ayuda a ordenar prioridades y a decidir qué se atiende primero para que la ciudad funcione.

REDACCIÓN: Todos los políticos dicen que escuchan. ¿Cuál sería la diferencia en su caso?

CÉSAR JÁUREGUI: La diferencia se demuestra después de la fotografía. Escuchar implica registrar el problema, saber a quién le corresponde atenderlo, darle seguimiento y mantener informada a la persona. También significa hablar con honestidad cuando algo no puede resolverse de inmediato. Lo que no se vale es recibir a alguien, asentir a todo y después desaparecer.

REDACCIÓN: ¿Qué es lo que más le está diciendo la gente?

CÉSAR JÁUREGUI: Que quiere una ciudad que funcione en lo cotidiano. Hablan de calles, alumbrado, agua, parques, transporte y trámites, pero en el fondo hablan de su calidad de vida y de su tiempo. El tiempo que pierdes en un traslado o en una fila es tiempo que le quitas a tu familia. Una luminaria apagada parece un asunto pequeño desde un escritorio, pero para quien regresa de noche significa tranquilidad. Los problemas diarios también son los grandes problemas de una ciudad.

REDACCIÓN: Usted insiste en hablar “con la neta”. ¿Qué significa eso en política?

CÉSAR JÁUREGUI: Significa no decirle a cada persona únicamente lo que quiere escuchar. Hay cosas que sí pueden resolverse, otras requieren tiempo y coordinación, y algunas no dependen de una sola autoridad. Hablar claro puede resultar incómodo, pero es mucho más respetuoso que generar falsas expectativas. La gente sabe reconocer cuando alguien habla de frente.

REDACCIÓN: ¿Eso también implica reconocer errores?

CÉSAR JÁUREGUI: Por supuesto. Hablar claro no sirve únicamente para señalar los errores de otros; también obliga a reconocer los propios. Cuando advertí que la información inicial de un caso era inconsistente, asumí la responsabilidad política y presenté mi renuncia. No me aferré al cargo ni busqué culpables entre mis colaboradores. En el servicio público uno debe responder por los aciertos, pero también por lo que no salió bien.

REDACCIÓN: ¿Qué significa cumplir cuando no se tiene actualmente un cargo público?

CÉSAR JÁUREGUI: Cumplir no es prometer que uno puede resolverlo todo. Es hacerse responsable de la palabra. Si digo que voy a revisar un asunto, lo reviso; si me comprometo a buscar a la autoridad correspondiente, lo hago; y si algo no es posible, regreso y lo explico. La peor forma de incumplir es prometer algo sabiendo que no se puede hacer.

REDACCIÓN: Pero la ciudadanía ya está cansada de promesas. ¿Por qué tendría que creerle?

CÉSAR JÁUREGUI: No pido que me crean únicamente por lo que digo. Mi trayectoria está abierta a revisión. He tenido responsabilidades en los municipios de Juárez, Delicias y Chihuahua; en el Congreso del Estado, en la Secretaría General de Gobierno y en la Fiscalía. En todos esos espacios me tocó enfrentar problemas, construir acuerdos y tomar decisiones difíciles. Que la gente revise mi historia completa y saque sus propias conclusiones.

REDACCIÓN: ¿Con quién está dispuesto a hacer equipo?

CÉSAR JÁUREGUI: Con todas las personas que quieran trabajar por Chihuahua. Hacer equipo no significa que todos pensemos igual ni que nadie pueda expresar diferencias. Significa encontrar coincidencias entre vecinos, empresarios, trabajadores, organizaciones sociales, autoridades y fuerzas políticas. Una ciudad no puede depender de una sola persona: necesita capacidad para coordinar talentos, recursos y voluntades.

REDACCIÓN: ¿También puede hacer equipo con quienes compiten contra usted dentro del PAN?

CÉSAR JÁUREGUI: Claro. Una competencia interna no debe convertir a compañeros en enemigos. Podemos tener aspiraciones distintas y defenderlas con firmeza, pero al final tenemos una responsabilidad mayor con el partido y con Chihuahua. La unidad verdadera no consiste en guardar silencio ni en obedecer sin cuestionar; consiste en respetar reglas claras, reconocer diferencias y construir juntos después de la decisión.

REDACCIÓN: ¿Qué resultado concreto ofrece como carta de presentación?

CÉSAR JÁUREGUI: Mi capacidad para entrar a asuntos complejos, coordinar equipos y asumir decisiones para que las cosas funcionen. Me ha tocado trabajar en responsabilidades municipales, legislativas, políticas y de seguridad. No voy a presentar cada logro como si hubiera sido exclusivamente mío, porque los resultados públicos siempre son colectivos. Lo que sí puedo decir es que nunca he sido un funcionario de escritorio ni alguien que se esconda cuando llegan los problemas.

REDACCIÓN: ¿Puede hablar de resultados después de haber salido de la Fiscalía en medio de una crisis?

CÉSAR JÁUREGUI: Sí, porque rendir cuentas también es un resultado. Mi paso por la Fiscalía debe verse completo: lo que se avanzó y el momento por el que asumí responsabilidad política. Renuncié; no me escondí ni me aferré al cargo. Y conviene decirlo con claridad: la autoridad federal me ubicó como testigo, no como acusado. Lo que sigue es aprender, dar la cara y seguir trabajando. La experiencia sirve cuando también se aprende de los momentos difíciles.

REDACCIÓN: ¿Qué lo diferencia de los demás aspirantes?

CÉSAR JÁUREGUI: No me corresponde descalificar a nadie. Yo puedo hablar de lo que aporto: experiencia, conocimiento de la ciudad, capacidad para construir acuerdos, carácter para tomar decisiones y disposición para estar cerca de la gente. Después serán los panistas y los ciudadanos quienes comparen perfiles y decidan.

REDACCIÓN: ¿Qué papel deben tener las encuestas en esa decisión?

CÉSAR JÁUREGUI: Son una herramienta seria y hay que tomarlas en cuenta: retratan lo que la gente reconoce en cada momento. Pero una candidatura competitiva se sostiene en algo más amplio: conocimiento de la ciudad, confianza, estructura, capacidad para unir y posibilidades reales de ganar. Lo esencial es que la decisión se construya con información y con reglas claras, no con imposiciones.

REDACCIÓN: Si tuviera que explicar en una sola respuesta cómo es César Jáuregui, ¿qué diría?

CÉSAR JÁUREGUI: Soy una persona que escucha antes de decidir, que procura hablar las cosas como son; soy un político que cumple, que entiende el valor de cumplir la palabra; soy una persona que hace equipo con los mejores y que sabe que los resultados se construyen en equipo. Quiero una ciudad que funcione en lo cotidiano y me toca seguir aprendiendo de Chihuahua todos los días. Por eso quiero estar en la calle, cerca de la gente. No van a batallar para verme.

 

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